¡¡Acaba con los pelos encarnados!!
Publicado en Pelo, Tips de belleza el 26 Julio 2010
Cuando se tiene un pelo encarnado es casi imposible evitar pellizcarlo o aplicar la clásica técnica del alfiler, a pesar de que todas sabemos que ese acto desesperado puede acabar mal. Inflamaciones, heridas, cicatrices e infecciones son algunas de las consecuencias de querer sacarse esos pelos sea como sea. Pero si tienes paciencia y tratas a tu piel como corresponde podrás decirle adiós a esos pelos enquistados. Sólo debes destinar un día a la semana para dedicarte unos minutos.
Lo que debes tener claro es que la exfoliación es la regla número uno para lograr una piel suave y lisa. Por eso debes tener una rutina sagrada un día a la semana para que, mientras te bañes, puedas pasarte un guante de crin, piedra pómez (suavemente, sino te podrías lastimar) o aplicarte un exfoliador especial con gránulos para eliminar todas esas células muertas que se acumulan en la piel y que no dejan que el pelo crezca libremente hacia fuera.
Si eres constante, verás que en un par de meses tu piel lucirá increíble y el tema de los pelos encarnados quedará en el pasado.
Secreto ancestral:¡¡¿¿Delipación con azúcar??!!
Publicado en Piel, Tips de belleza el 3 Diciembre 2009
Si quieres cuidar tu bolsillo y obtener una depilación igual de efectiva que con la cera, el azúcar puede ser tu gran opción. Así es. Aunque no lo creas esta técnica se utilizaba bastante entre las egipcias durante la época de los faraones, ya que además de sacar los pelos, las ayudaba a mantener su piel libre de impurezas, debido a que también actúa como exfoliante. Sólo necesitas una taza de azúcar y el jugo de un limón (no sirven los sucedáneos).
- Lo primero que tienes que hacer es poner en una olla el azúcar con el jugo del limón. Si es que el jugo no alcanza a cubrir el azúcar, puedes ponerle un poco de agua. Luego debes poner la mezcla a fuego lento y revolver constantemente hasta que el azúcar se disuelva.
- Para saber si la mezcla está lista, debe alcanzar el punto de bola suave, es decir, poner un poco de la mezcla en una cuchara y echarle una pizca de agua fría, si se forma una bola suave, significa que está listo y debes retirarla del fuego.














