Mantenerse bella y saludable, por lo general, cuesta mucho dinero. Existen un sin fin de cremas y exfoliadores que prometen hacer milagros, pero no siempre están al alcance de nuestros bolsillos. Sin embargo, hay que tener presente que muchas de esas cremas se basaron en productos y mezclas naturales que son fáciles de encontrar y que a veces las tenemos en nuestra propia cocina.
Esta vez te vamos a enseñar a hacer un exfoliante para que logres tener unas manos suaves y libres de células muertas. Para eso sólo necesitas azúcar, limón y un poco de glicerina.

Los codos y las rodillas son una parte bastante complicada para mantener suaves. Al ser un lugar de articulación posee más pliegues de piel que el resto del cuerpo, es menos lisa y se usa como punto de apoyo. Por eso hay que tener un cuidado especial con esa zona, razón por la que no se puede tratar igual que al resto del cuerpo.
Toda la vida nos han dicho que consumir frutas es demasiado importante para mantenerse saludable. Pero si no eres muy fanática de estos alimentos, te cuento que muchos de ellos te pueden ayudar a mantenerte bella y joven. Por eso mismo, te aseguro que después de leer las propiedades de las siguientes frutas, harás lo que sea por comer más de alguna de ellas.
Tener manos suaves es el sueño de muchas. Sin embargo, con cuidado y dedicación no es tan difícil lograr unas manos sedosas e irresistibles. Sólo debes dedicarles un poco de tiempo y jamás perder las esperanzas.
Con el paso de los años nuestra piel va perdiendo firmeza y se va agrietando hasta formar las arrugas. Una de ellas son las patas de gallos, que aparecen en la esquina exterior de los ojos. La exposición al sol, la pérdida de elasticidad de la piel y los movimientos continuos de los ojos y el párpado son algunos de los factores que provocan la aparición de estas arrugas. Sin embargo, existe una serie de cuidados que uno puede tener para evitar su temprana aparición, como por ejemplo:
¿Estás nerviosa, estresada o ansiosa y no puedes dejar de comerte o morderte las uñas? Aquí te daremos algunos consejos para erradicar esta maña que no hace para nada bien.
Nuestro rostro también es víctima de las exigencias del día a día. Esto hace que sus músculos se tensen y que retenga líquido haciendo que se vea hinchado, además de provocar que la piel se seque más rápido y que las arrugas aparezcan de forma prematura.
Hidratar la piel nunca está de más. Además, se merece todo nuestro cuidado, especialmente en rostro, ya que es nuestra carta de presentación. Pero no es necesario gastar dinero en cremas o mascarillas especiales, ya que muchas veces tenemos la solución bajo nuestras narices, o mejor dicho, en la cocina. Así es, porque uno de los secretos para combatir las pieles secas más de alguna vez lo hemos comido como postre o batido y, además, es reconocido por ser uno de los alimentos característicos de los monos: el plátano.
Mantener unas uñas bonitas es fundamental para que nuestras manos se vean femeninas y atractivas. Pero a quién no le ha pasado que cuando van a una fiesta de lo más arreglada o se van a juntar con “esa” persona tan importante y se quieren ver perfectas, justo en una maniobra mal hecha, se nos quiebra una uña. Mejor ni hablar cuando no tenemos una lima cerca.
Las mujeres, además de preocuparnos por un millón de cosas, también tenemos que estar pendientes de nuestro cuerpo. Si queremos vernos bien y sentirnos sexis tenemos que cuidarnos hasta las partes más increíbles y las axilas son alguna de ellas. Todas sabemos que mantenerlas suaves y bonitas a veces es un tema, ya que sufren bastante cuando las depilamos con cera, cremas especiales o cuando las rasuramos. Es en este último caso cuando las axilas sufren más, pues tienden a adquirir un color oscuro que nos limita poder levantar los brazos tranquilamente por temor a que el resto de las personas se fijen en ellas. Algunos de estos casos pueden ser provocados por un tema genético de hiperpigmentación, lo que significa tener que hacer un tratamiento con especialistas para que la piel vuelva a recuperar un color más homogéneo.







